Arrivo dei Missionari della CMV in Burkina Faso
Llegaron a su destinación los primeros cuatro misioneros que van a integrar la primera célula de la nueva comunidad en Burkina Faso: p. Ludovic Tougouma, p. Martin Ouedraogo y las misioneras Annalisa Sanna y Laure Flavienne Dadié. En los próximos meses otros miembros de la CMV se unirán a los cuatro misioneros.


La nueva misión en Burkina Faso surge en la periferia sur de Ouagadougou, un grande territorio de 32 Kilómetros cuadrados donde viven alrededor de 75.000 personas.
La primera acción de los misioneros será la de conocer a los pobladores, su historia y los problemas más urgentes del territorio. Se pondrá’ una atención especial al descubrimiento de las tradiciones, normas e idiomas locales y del contexto eclesial.
Va a ser importante el contacto con las instituciones locales y el dialogo con la gente y con el Arzobispo, el Card. Philippe Ouedraogo. En el País hay la etnia Mossi, uno de los grupos étnicos más numerosos del Burkina Faso que constituye el 40% de la población (6,2 millones de personas). El otro 60 % está constituido por más de 60 grupos étnicos distintos.

Hemos encontrado, antes de su partida, Annalisa Sanna y Laure Flavienne Dadié.

¿Con que sentimientos parten hacia esta nueva misión?

Annalisa: “La diócesis local nos ha encomendado esta misión. Trataremos de conocer a la gente, a los cristianos que viven allá y sus deseos, para organizar las actividades pastorales y lo que se considerara’ prioritario. Estoy serena y confiada porque parto en nombre de la CMV y de Dios, feliz con el deseo de vivir la fraternidad con mis tres hermanos africanos como un testimonio. Nuestro deseo más grande es de ponernos en escucha profunda de los hermanos de la comunidad, de la gente del pueblo, acoger a la diversidad y la cultura y mentalidad distintas. El apoyo manifestado por todas las comunidades, por los amigos y conocidos va a ser fundamental para nosotros”.

Laure: “Estoy verdaderamente feliz. Para mi esta es mi primera experiencia de misión afuera de mi País. Iré descubriendo nuevas realidades, encontrare’ nuevos hermanos y tratare de conocer la experiencia de fe de este pueblo. Estoy muy agradecida a Dios por este llamado Suyo… esta experiencia que se nos ha confiado es signo de gran confianza por parte de la CMV y de Dios. ¡La nuestra va a ser una grande responsabilidad!”

 

 

 
La instrucción es obligatoria para los chicos entre 6 y 14 años, el 26%de la población. Lamentablemente la tasa de alfabetización es muy baja: 28.5 %.
El analfabetismo y sus consecuencias son un terreno fértil para la pobreza, cuya tasa en esta región es muy alta: - 175°puesto sobre 177 Países en el mundo por nivel de desarrollo

¿Visitaron ya Burkina Faso?

Annalisa: “Fui a Burkina en el noviembre 2016, en ocasión de la primera misa de p. Ludovic, originario de esta tierra, y pude visitar los lugares que hubieran acogido la nueva misión. Visité algunas ciudades y descubrí un escenario totalmente distinto de la cercana Costa de Marfil: la naturaleza es distinta, la sabana ocupa buena parte del territorio, la vegetación es más rada, la tierra es roja y hay poco verde. También las personas encontradas son distintas: los habitantes son más tímidos, expresan el gozo de manera más controlada. He visto en muchos una fe cristiana bien arraigada y convencida. P. Ludovic y p. Martin son burkinabe’… para ellos podría parecer un volver a su patria, en realidad estarán llamados a volver a conocer este pueblo. Sera’ ciertamente una riqueza que recibir y compartir”.

 
Uno de los barrios que acogerá’ a la misión

¿Con que actitud se pondrán frente a los pobladores?

Annalisa: “Seguro no pensamos hacerlo todo nosotros… la misión es un intercambio, una relación de fraternidad, un enriquecerse reciproco, no es la acción de partir con actitud del rico que va a donar al pobre. ¡Vamos a recibir muchísimo de este pueblo al que estamos enviados! Partimos con el deseo de caminar juntos con el pueblo como una única familia, para juntos enfrentar problemas y buscar soluciones, juntos evangelizar y trabajar para el desarrollo integral de la población. ¡Los burkinabe’ son un pueblo de grandísimas potencialidades!”

¿Ya han tomado confianza con los idiomas locales?

Laure: “El idioma local es el more (mossi). Es un idioma que se habla sobre todo en Burkina pero también en Benín, Costa de Marfil, Ghana, Mali y Togo. Su característica principal es la entonación: si se pronuncia mal una palabra, cambia totalmente su significado… ¡la misma palabra “noche” si se la pronuncia equivocadamente en mossi significa “pleito”!

 

 
Una clase de catecismo en la nueva misión

 

¿Qué clase de acogida se esperan? ¿Cómo se imaginan el primer periodo?

Annalisa: “La acogida en mi primer viaje en noviembre 2016 fue muy cariñosa. Cuando el pueblo se percató de la llegada de los misioneros, se agruparon para hacer fiesta ya antes de nuestro llegar. En los primeros días de visita en noviembre nos han acompañado por todo lado para que conociéramos su territorio. ¡Por supuesto serán muy disponibles!

Laure: “Los burkinabe’ participan activamente de la vida de la sociedad. Tendremos que aprender mucho de ellos y caminar como una familia… cada uno tiene sus dones para poner en juego y es en el encuentro entre diversos que se construye el reino de Dios”.

¿De que necesitaran en esta primera etapa? ¿Cuáles son las urgencias?

Annalisa: “Nuestro equipaje es esencial, comenzaremos con poco… no tenemos una casa y, por el primer periodo, vamos a ser hospedados por los jesuitas y por una parroquia aledaña.

Laure: “Sin duda contamos con el apoyo espiritual de amigos y conocidos: la oración, el cariño, la amistad, van a ser importantes para sustentarnos en esta primera etapa. Claro, también habrá necesidades materiales. Tendremos que buscar una casa en alquiler, prever los muebles, los utensilios, todo lo que se necesita para vivir; más adelante hará falta también encontrar un terreno donde poco a poco realizar las estructuras a beneficio del pueblo. Para los desplazamientos y para llevar adelante las distintas actividades contaremos con medios de transporte que nos permitan recorrer la misión por todas partes y alcanzar a todas las zonas…”.

 
Conocido ya con el nombre de Alto Volta, el Burkina Faso se ha vuelto a bautizar con el nombre actual el 4 de agosto 1984, que significa “País de los hombres íntegros”

¿Cuáles son sus primeros objetivos?

Annalisa: “Nuestro programa para el próximo periodo prevé la escucha de las necesidades de los pobladores, el vivir juntos con ellos, compartir la vida diaria, experimentar las actividades más sencillas como ir al pozo para recoger agua, conocer los barrios…”.

Laure: “Comenzar esta nueva misión será una experiencia fuerte, una escuela de vida posible por la cercanía a nuestros hermanos”.