En el tercer itinerario, el salto es hacia el mundo. El amor entre nosotros, el estar juntos como hermanos comprometidos en construir la Iglesia no pueden quedar encerrados dentro de las PCMz y los Puntos Tienda CMV, en una auto-contemplación del estar bien juntos. La comunión es para la misión y no es verdadera comunión si no abre a la misión. El tercer itinerario impulsa a salir, a descubrir las raíces profundas de nuestro ser misioneros, enviados a testimoniar en cada lugar que nos es familiar y “hasta los confines de la tierra” la Buena Nueva del Evangelio. Si se concede una predilección es para quien, en el mundo, es pobre, indefenso, marginado… aquellos “pequeños” con quienes Jesús se ha identificado.

Se publican dos fichas al mes para las PCMz.