29 de noviembre de 2018.  ¡Este domingo 25 de noviembre estábamos de fiesta! Con mucha alegría y gratitud celebramos los votos definitivos de nuestra hermana Natividad Gutiérrez Gutiérrez, “Naty” para los cercanos. Fue su deseo poder vivir este momento tan importante en la tierra donde confirmó su vocación misionera, donde formó lazos y relaciones que con mucho amor llama familia. La celebración se llevó a cabo en la Misa de 11:30 en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, la cual Naty acompaña más de cerca y fue presidida por Padre Juan Ramón Ramos, responsable de la Comunidad de Arecibo. Familiares de la comunidad y amigos se unieron para unir este momento de gozo. También acompañaron a Naty en la celebración la hermana Nancy Negrón Ortízz (presidenta de la COR de Puerto Rico) y la hermana Mariana, ambas de la orden religiosa de las Hermanas del Buen Pastor.

Fue una celebración muy bella, llena de muchos detalles de amor. Al comenzar la celebración Naty fue sorprendida con videos de sus familiares enviándole saludos y felicitaciones.

Durante la Misa recordamos el camino de vida de nuestra hermana, desde su nacimiento, su inserción en la Comunidad y su llegada a Puerto Rico en el año 2013. También, hubo momentos de reflexión e invocación al Espíritu y los jóvenes del GimVi le regalaron una danza hebrea de ofrenda por su vida.

Luego de hacer los votos Naty expresaba su inmensa gratitud, primeramente a Dios y luego a todos los presentes, porque ellos hacían el Amor de Dios concreto. Afirmaba que nunca se había sentido abandonaba por él y que el cariño de su nueva familia era certeza de ello. Sin embargo, pedía oraciones por ella y por todos los consagrados para poder continuar con fidelidadel camino que les ha tocado, don que pidió como regalo de Dios.

Después de la Misa, continuaba la fiesta con un rico almuerzo y muy buena música en el Centro Misionero. Naty aprovechó este momento para compartir un poco más su corazón también pudimos escuchar a sus padrinos: Norberto y Marilú, quienes expresaban la alegría y el cariño que sentían por Naty.