Este tiempo de pandemia ha hecho que muchas cosas cambien a nuestro alrededor. Las rutinas, el modo de organizarse, la manera de relacionarnos, de acercarnos. Estamos aprendiendo nuevas formas de vivir. Aún así, como toda familia, la Comunidad está buscando nuevas maneras, seguras de poder retomar una “cierta normalidad”, cuidando y siendo responsables los unos de los otros.

El domingo 7 de junio, solemnidad de La Santísima Trinidad, tuvimos la oportunidad de encontrarnos por primera vez como Comunidad en la celebración de la misa para juntos dar gracias por esta fiesta que ilumina nuestro ser Comunidad para la misión. En esta celebración estuvieron presentes los misioneros del primer y segundo núcleo, igualmente Norma y Mabel, del tercer núcleo y algunas de nuestras parejas misioneras. Otros miembros efectivos siguieron desde sus hogares la transmision.  Todos cuidamos nuestro “distanciamiento físico” y tomamos las medidas sanitarias exigidas en este momento particular.  Algunos de nuestros voluntarios siguieron la transmisión por medio de la plataforma “Zoom”.

Jimmara y Randolph, renovaron sus votos en esta celebración. Fueron acompañados por sus hijos Bianca, Andrea y su esposo Jesús y Randy y su esposa Taína, quienes se conectaron a la celebración por medio de la plataforma “Zoom”.  En este año, con la bendición de Dios, se proponen celebrar sus votos definitivos.  

Padre Juán Ramón, presidió la celebración recordándonos como la comunidad se da, se vive desde nuestra diversidad y unicidad personal y a la vez desde la donación de cada uno. Este ser juntos a la luz de la Santísima Trinidad.