“No podremos llegar a Haití”

El grupo “Haití se llena de esperanza” que ha estado apoyando a “Las Siervas de María” ha organizado  un viaje misionero para ayudar a las hermanas en el convento de Port Margot en Haití. Con ellos hay un grupo de miembros y voluntarios de la Comunidad Misionera de Villaregia que ha estado apoyando estas iniciativas en los diferentes viajes que han realizado. En este viaje van alrededor de 19 personas. Sin embargo en estas últimas semanas la situación del país ha estado bastante inestable por disturbios que han hecho de las calles lugares peligrosos. La capital del país estuvo paralizada hasta el jueves, tras una huelga convocada por un sector de la oposición al gobierno después de una multitudinaria movilización del 18 de noviembre contra la corrupción y la impunidad. Ya el grupo tenía conocimiento de esta situación y aun así había decidido intentar el viaje. En medio de la tensión que vive el país, en la que han muerto algunas personas, la hermana Madre Reyes de las siervas de María les recomendó no hacer el viaje a Haití y quedarse en la República Dominicana.

Ante esta nueva realidad se han divido en grupos para dar servicio y se han asignado en diferentes áreas en los conventos de las Siervas en Santiago de Los Caballeros y La Vega y en una parroquia aledaña a La Vega con el Padre Pedro.

Según indica María Irizarry, del grupo Haití se llena de esperanza, “en la primera casa están las mujeres haciendo tareas de preparación de pasteles para recaudar fondos para ayudar a los pobres y también haciendo tareas de costura. Los varones tienen a cargo la reparación del sistema eléctrico, tareas de jardín y otros”.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Hay otro grupo que partió para la casa parroquial de La Vega con el Padre Pedro, donde estarán hasta el sábado en la comunidad visitando enfermos, identificando necesidades y llevando la Palabra".

Continua diciendo  que “otro grupo está ayudando a construir una casa de una persona necesitada en una comunidad pobre y tenemos tres muchachas trabajando en el dispensario y la farmacia en la Casa de las Siervas en la Vega”.

 

“Un último  grupo estará adelantando el trabajo de construcción de los bancos del dispensario de Haití, proyecto que ya estaba pautado por el grupo para realizarlo allá”.

No habrán podido llegar hasta Haití, como era su deseo, pero están poniendo sus dones al servicio de los necesitados con el mismo empeño para encontrarse con los hermanos que Dios les está permitiendo conocer. Seguimos rezando por la dificil situacion que esta viviendo el pueblo Haitiano.