Del 26 de febrero al 1 de marzo tuvimos la visita de un grupo de 15 personas de "Catholic Mission Trips". Esta es una organización que se dedica a hacer viajes  misioneros para que los jóvenes estadounidenses experimenten la cultura y ayuden a las personas construyendo casas u ofreciendo ayuda de tipo social.   El grupo estaba compuesto por once jóvenes universitarios, un pastor episcopal junto a su esposa, y dos miembros de Catholic Mission Trips, entre ellos Joyce, una joven brasileña residente en los Estados Unidos que nos visitó el año pasado con un grupo de Charlotte para ayudar a los afectados por el huracán María. Los jóvenes universitarios provenían de la Universidad de New York, que se encuentra a tres horas de la ciudad. Desde el mes de septiembre de 2019 los jóvenes se encontraban con el pastor episcopal para organizarse y recoger fondos para el viaje. 

El grupo llegó al Centro Misionero el miércoles, 26 de febrero de 2020 aproximadamente a las 6:10 p.m. y ya a las 7:00 p.m. se encontraban en nuestra parroquia de Nuestra Señora de Fátima para la celebración de la Misa del miércoles de ceniza. 

Durante su estadía en la isla, la misionera puertorriqueña Magda Archeval realizó la presentación de la Comunidad Misionera. Varios de nuestros voluntarios, entre ellos Jeannette Ruiz e Ibis Montañez, acompañaron al grupo en varios momentos importantes.  También José Meléndez, voluntario de la CMV, les hizo conocer la realidad de Puerto Rico, algo que todos agradecieron mucho. 

El grupo atendió cuatro casos sociales ubicados en el territorio de nuestra parroquia. Fueron acompañados por el equipo párroco.  Entre las labores que realizaron: pintaron, limpiaron patios y también hicieron limpieza en el interior de las casas. Los jóvenes universitarios quedaron impactados al ver las terribles condiciones en que vivían algunas de las personas ayudadas. La alegría que mostraron por el antes y después de las casas en las que se trabajó, fue evidente. Según expresaron algunos, esta experiencia les permitió abrir los ojos a las luchas que algunas personas llevan para intentar vivir con dignidad. 

El grupo también tuvo la oportunidad de visitar el pueblo de Guánica, y la parroquia San Antonio Abad, y ver de primera mano los estragos causados por el terremoto que sacudió a nuestra isla a principios de año. 

Finalizada la experiencia, muchos agradecieron por lo vivido y compartido, expresando el deseo de regresar a Puerto Rico. Oramos por cada uno de ellos y les agradecemos el donar su tiempo y sus fuerzas para ayudar a otros.