Los Miembros de la Asociación
La única Familia
La Comunidad Misionera de Villaregia está compuesta por personas de diversos estados de vida, unidos en la misma espiritualidad comunitaria y misionera.
La Comunidad Misionera de Villaregia está compuesta por personas de diversos estados de vida, unidos en la misma espiritualidad comunitaria y misionera.


Esposos Misioneros
El corazón de nuestra familia eclesial son los miembros efectivos; personas que están unidas por la misma vocación en la Comunidad para la Misión ad gentes, por la comunión de los bienes materiales y espirituales y por el mismo ministerio apostólico.

Estos miembros efectivos se distinguen en cuatro núcleos de personas:
- Misioneros
- Misioneras
- Misioneras en el mundo
- Esposos misioneros
Entre los miembros de los núcleos I y II, la dimensión de la oración y la proximidad a los más pobres se hacen particularmente vivas y concretas a través de dos ministerios, uno de intercesión y de alabanza, otro de compasión y de anuncio a los últimos:
- Fraternidad de vida contemplativa
- Fraternidad de misericordia
Todos estos hermanos misioneros y misioneras se donan a Dios a través de los consejos evangélicos: pobreza, castidad y obediencia. Los casados se comprometen a vivir la pobreza, la obediencia y la castidad conyugal. 

Ser Comunidad para la Misión ad gentes es el compromiso que une a todos en el deseo de colocar la comunión en primer lugar y dilatarla hasta los confines de la tierra, mediante el servicio a la misión ad gentes.
Misioneros y Misioneras
Los misioneros llamados al sacerdocio viven este don enriquecidos por el ministerio de toda la comunidad.
Misioneros en el Mundo
Los misioneros y las misioneras son personas célibes que viven en comunidad, asumen los consejos evangélicos y se dedican a tiempo completo al servicio de la misión integral de la Iglesia.
Los misioneros llamados al sacerdocio viven este don enriquecidos por el ministerio de toda la comunidad.
Los misioneros, al igual que las misioneras, profundizan su formación teológica y bíblica y se comprometen, de modo particular, a vivir una relación viva y concreta con la Palabra de Dios.
Todas sus fuerzas están consagradas al servicio de la primera evangelización. Ellos están dispuestos a dejar su propia patria para ser enviados donde Cristo todavía no es conocido o donde aún es necesaria una colaboración para la edificación de una Iglesia viva y adulta.
En cualquier lugar donde se encuentren comparten la fuerza del envío misionero como don del Espíritu Santo, poniéndose a disposición de la realidad local para la animación comunitaria y misionera, para que cada bautizado viva la tarea y la alegría de compartir el don de la fe.
Misioneros en el Mundo
Estos hermanos y hermanas también escogen la virginidad para el Reino de Dios, pero insertándose en su ambiente y en el mundo del trabajo, son anuncio y testimonio de misionariedad y de amistad para aquellos que los encuentran.

Viviendo en estrecho contacto con la realidad cotidiana de los hombres de hoy, ellos llevan dentro de la comunidad toda la riqueza de las relaciones construidas, las esperanzas, las alegrías y los sufrimientos del mundo, para que cada uno partícipe y comparta el peso de la humanidad. En la medida en que sea posible, también ellos se unen a la comunidad para las actividades de animación misionera y comunitaria y, cuando se queden libres de los vínculos del trabajo, para la experiencia directa en los territorios de misión.
Esposos Misioneros
Los esposos misioneros respetando los ritmos y los elementos fundamentales de la familia (casa, trabajo, hijos, etc.), participan de la vida de la Comunidad, de su espiritualidad y de su actividad, compartiendo tiempo, fuerzas y bienes materiales.
Miembros Asociados

Voluntarios
Algunos después de una debida preparación, dedican algunos años de su vida al servicio de la misión en otros países.
Miembros del grupo GimVi
Animadores Misioneros
Pertenecen a este grupo también sacerdotes y agentes de pastoral que, en las parroquias acompañadas por la Comunidad o en parroquias amigas, trabajan en espíritu de comunión y de servicio para la misión, haciéndose animadores de la doble dimensión de la comunión y de la misión.
Amigos de la Misión

Ellos acogen con responsabilidad los hijos como don de Dios para cuidarlos y para donarlos al mundo.
Su comunión se dilata, haciendo referencia continua a la comunidad más cercana. Por su parte, la comunidad, con la presencia de los casados se enriquece en humanidad, en un amor que es ternura y cariño, cuidado materno y vigilancia paterna, espíritu de sacrificio y disponibilidad incondicional.
Los hijos de los esposos misioneros son acogidos y amados con respeto en la comunidad y aunque ellos son libres de los lazos comunitarios, se nutren de la riqueza de una familia ampliada. Los casados expresan y optan por ser misioneros ad gentes con el compromiso de una vida personal y familiar atenta a los hombres, sobria y abierta al compartir. En estos años algunas parejas han expresado, su ser familia universal partiendo físicamente a los lugares de misión.
Miembros Asociados
Con el pasar de los años nuestra estructura se enriqueció con la presencia de los miembros asociados.
Son personas que se unen al camino de la Comunidad, sin vínculo de votos, encontrando en ella un espacio de crecimiento y de compromiso humano y cristiano. Comparten la espiritualidad de la misma, participando de su carisma y colaborando para el mismo objetivo misionero. De esta forma, son protagonistas de un movimiento de vida eclesial que enriquece y une a las personas de diferentes orígenes y que constantemente se abre a la universalidad.
Los miembros asociados también se dividen en cuatro grupos:
- Voluntarios
- Miembros de los grupos GimVi
- (Grupos de Impulso Misionero)
- Animadores Misioneros
- Amigos de la Misión

Voluntarios
Los voluntarios son personas que han encontrado en la Comunidad un espacio para servir concretamente a la Misión ad gentes, donando su tiempo, sus fuerzas físicas y espirituales, sus capacidades y talentos, colaborando con ella en la gratuidad y en la disponibilidad.
Estos hermanos son las personas más cercanas a nosotros, con las cuales vivimos una profunda reciprocidad de amor, de disponibilidad, de acogida, de confianza, de compartir en la alegría y en el dolor.
A través de encuentros periódicos, ellos viven un camino de formación humano y espiritual que sustenta y motiva su vínculo con la Comunidad.
Ellos, dependiendo de sus posibilidades y sensibilidad, se unen a la Comunidad Misionera en las actividades de evangelización y en las iniciativas dirigidas para la promoción humana.
Algunos después de una debida preparación, dedican algunos años de su vida al servicio de la misión en otros países.
Miembros del grupo GimViLos miembros de los grupos Gim (Grupo de Impulso Misionero) son personas, de diferentes edades, que alimentan su crecimiento y su vida de fe a través de nuestra espiritualidad. El camino de amistad y de estudio de la Palabra de Dios, al interior del grupo, se vuelve un estímulo para un servicio apostólico y misionero.
Animadores Misioneros
Los animadores misioneros son hombres y mujeres, comprometidos en la parroquia o en otros ambientes eclesiales, que viven su ministerio en sintonía con la espiritualidad de la Comunidad Misionera. También ellos se alimentan de nuestro carisma a través de una relación constante con la comunidad local.
Pertenecen a este grupo también sacerdotes y agentes de pastoral que, en las parroquias acompañadas por la Comunidad o en parroquias amigas, trabajan en espíritu de comunión y de servicio para la misión, haciéndose animadores de la doble dimensión de la comunión y de la misión.
Amigos de la Misión
Los amigos de la misión son personas que aman profundamente la misión y que, libremente, colaboran en varios modos para esta establecer lazos de solidaridad universal.

Pertenecen a este grupo aquellos que trabajan en diferentes campañas de recolección y selección de material destinado a las misiones, o en otras iniciativas de solidaridad.
Este grupo numeroso incluye también a quien sostiene la misión a través de la contribución económica y material, de la ofrenda espiritual de la oración y de cada sufrimiento.
Además, consideramos amigos especiales de la misión a los padres de los misioneros que, yendo mas allá de los lazos de sangre con su propio hijo, expresan un amor y una cercanía particular con la Comunidad, volviéndose papás y mamás de todos los misioneros.















Una storia che continua
