En la pasada Navidad, 2 misioneros y 4 misioneras, 16 jóvenes del Grupo Misionero y una pareja, han vivido una mision navideña en la Sierra de Puebla,  en Zacapoaxtla, en una parroquia muy poblada y pobre,  para ofrecer un servicio a esta porción de pueblo de Dios en preparación a las fiestas de Navidad.

El parroco, padre Margarito, que tiene allí 4 meses, los recibió con mucho gozo. Divididos en 2 equipos de 3 misioneros y 8 jóvenes cada uno, se trabajó en 6 comunidades de las 12 que conforman la parroquia, en media a una distancia de 45 minutos la una de la otra. En una de las comunidades el porcentaje de católicos solo es del 15-20% porqué es muy fuerte la presencia de una secta.

Cuando un misionero sale para ir a misionar, siempre está animado por el deseo de dar y compartir la fe que tiene, el don del amor de Dios que ha recibido. Luego Dios cambia los planes y pide algo distinto. Y mientras pide regala. Fue un don el testimonio de fe de muchos hermanos: las señoras que ofrecen el servicio de animar los rosarios en las casas, unas personas encargadas de las diferentes capillas que intentan mantener unidas a las comunidades en ausencia del párroco. Se pudo celebrar la misa de Nochebuena en diferentes zonas, de forma especial fue un don para la señora Perfecta y su familia poder ofrecer el patio de su casa para la celebración a la que acudieron muchos vecinos... desde hace años esas personas no veían a un sacerdote ahí en su casa. Se dió tambien la posibilidad de la confesión y muchas personas después de mucho tiempo pudieron recibir la misericordia del Señor. 

Hemos vivido estos dias visitando a las familias para compartir un mensaje de la Palabra de Dios, escuchar sus deseos y sus dificulltades, rezar juntos y de esta manera prepararnos a la celebracion del Misterio mas grande de nuestra fe: la Encarnación.

La acogida de la gente nos ha hecho tocar con nuestras manos el rostro de Dios que, pobre y debil, ofrece sin limites Su Amor a todos. La sed de Dios que estos hermanos han manifestado y expresado a traves del gozo de tener a un sacerdote, a las religiosas y a unos jóvenes misioneros que con ellos han vivido la preparacion y la celebracion de la Navidad, nos ha hablado del deseo mismo de Dios de alcanzar a todo hombre para que tenga Vida eterna. Esto ha sido Navidad: Dios que quiere estar en medio de sus hijos.