Durante el fin de semana del 27al 29 de marzo de 2015 tuvimos la oportunidad de llevar a cabo el retiro para jóvenes, Jeshuá #30. La experiencia fue vivida por 54 retiristas que vinieron de diversas partes de la Isla, y un gran equipo de jóvenes que estuvieron acompañando a los retiristas a través del fin de semana. Durante estos días tuvimos la oportunidad de vivir una experiencia de Dios por medio de los distintos temas, reflexiones, dinámicas y momentos de oración. Fuimos testigos de cómo los jóvenes abrieron su corazón a la experiencia de la misericordia de Dios y de su Amor infinito. Los jóvenes fueron poco a poco transformando tristezas, timidez y heridas en una alegría y gozo profundo que contagió a todos los que de una manera u otra estuvieron presentes. En estos tres días muchos jóvenes tuvieron la oportunidad de acercarse más a Dios, a sus familiares y personas significativas en sus vidas. Además, tuvieron la posibilidad de experimentar el perdón de Dios y su invitación a anunciar la Buena Nueva a los demás. Al final del Jeshuá, Héctor Alexander, uno de los retiristas, nos compartió su experiencia:

La experiencia que me regaló Jeshuá #30 ha sido de gran agrado a mi corazón. Significó la más hermosa reconciliación jamás pensada, el poder confirmar mi propósito en el mundo y, sin lugar a dudas, confiar mi vida entre los brazos del Altísimo, sabiendo que su gracia y su providencia serán mi mayor prueba de su infinita misericordia, amor y fidelidad. Ser uno con el mundo, servir a otros entregándolo todo y esperar paciente por el día en que seré llamado para estar eternamente a su lado. Así lo creo, pues la cruz que llevo en el pecho es el maravilloso reflejo de amor más puro y verdadero que podría existir en el planeta. Jeshuá ha sido para mí un proceso de profunda reflexión, de despertar conciencia y de invitar a otros a perderse en la mirada del mismo Dios.

Agradecemos a todas las personas que contribuyeron de alguna manera para que se pudiera llevar a cabo la experiencia de este retiro mediante el tiempo, fuerzas y oración donada por estos hermanos. Sobretodo agradecemos a Dios Trinidad que nos llamó y nos dio las fuerzas para vivir esta hermosa experiencia de encuentro con Él y con los hermanos.