Un sí para siempre... fue lo que pronunció ayer nuestro hermano P. Aldo Vittor. Un Sí a la vida de comunión con cada hermano, un sí a una vida enteramente entregada a la misión Ag Gentes. En la mañana hubo la mensual con todos los grupos misioneros reunidos con motivo de la visita de P. Amedeo y Edileusa. Fue una ocasión muy grata de encuentro y de intercambio, para soñar juntos la nueva misión en Burkina y también para compartir los deseos que nuestro pueblo tiene hacia nuestra Comunidad. En la tarde la celebración de la consagración definitiva de P. Aldo a la que acudieron tambien hermanos de nuestra parroquia. Aldo compartió que la pericopa evangelica, que lo acompañó en este momento importante de su camino, fue la de Jesús con sus amigos Lazaro, Martha y María porqué expresa muy bien el deseo de vivir juntos como familia para ser una casa donde Jesús se encuentre a gusto y con Él cada hermano. Muchos de los presentes se comprometieron a rezar a diario una Ave María para que el Señor conceda a Aldo y a todos los consagrados el don de la fidelidad a su llamado.