Desde martes hasta viernes hemos acogido a siete hermanos Dominicos, que hicieron nuestro taller de iconografía. En escucha de la Palabra de Dios y en un clima de oración, y acompañados por Carillo y Luigina, han llevado a cabo las varias etapas del retiro realizando, cada uno con su originalidad y característica, el rostro de Jesús. 
Además del taller, ha sido muy enriquecedora para ellos la experiencia de una vida comunitaria mixta, entre hermanos y hermanas muy diferentes pero con el mismo deseo de anunciar el evangelio.
Agradecemos por su presencia y su amistad, y los acompañamos en su renovación de los votos y en su misión de anunciar el Amor y la Misericordia de Dios, hecho carne en el rostro de Jesús.