tres lugares una misión
En la semana de 22 a 30 de julio el grupo Gimvi jóvenes de la Comunidad Misionera de Villaregia ha llevado a cabo tres misiones en tres distintos lugares del Perú: Carabayllo, Huaraz e Iquitos.

El primer grupo fue a Carabayllo, en la periferia norte de Lima, para visitar a las familias de un sector de la parroquia San Pedro, acogidos por el párroco P. Roberto Seregni, sacerdote italiano misionero fidei donum en Perú dese el 2012.
Los jóvenes han ido casa por casa encontrando a las personas, rezando con ellas y haciéndole conocer las actividades de la parroquia.
 

                                                                                                                  

El segundo grupito fue a Iquitos, en la Selva peruana. Hospedados en el hogar San Gerardo en las afueras de la ciudad, pudieron compartir la vida diaria de los chicos, trabajando por la mañana con ellos en el campo y por la tarde brindándoles algunos talleres acerca de los valores, junto a momentos de fraternidad. Todos afrontando con valor algunas incomodidades del lugar como el calor intenso, las picaduras de zancudos y hormigas y la falta de energía eléctrica en algunas horas del día. “Una realidad muy distinta de Lima – compartieron algunos jóvenes– donde se aprecia una naturaleza hermosa pero a la vez se toca con mano la pobreza material y moral de estas zonas del Perú".

                                                                               

Un tercer grupo de jóvenes fue a Huaraz, distrito de Ancash, con la misión de visitar las tres pequeñas comunidades campesinas de Caururu, Curuhas y Chequio que pertenecen a la parroquia Santo Toribio de Mogrovejo.
Fueron acogidos por la comunidad campesina de Ullucuyoc que, en su sencillez, los recibió con mucho cariño y deseo de compartir.
Se realizaron talleres para niños y encuentros para adultos.
                                                                                 
A pesar del frio y de la precariedad en que estuvimoscomento’ un chicoha sido bello poder alcanzar a las personas más alejadas, experimentar su acogida y su fe sencilla y profunda. También hemos experimentado como las incomodidades que hemos enfrentado nos han permitido crecer en la fraternidad entre nosotros”.
Los jóvenes misioneros han sido constantemente acompañados por el párroco p. Jesús Gonzales, que con mucha paternidad ha estado pendiente de cualquier necesidad y que les brindo su amistad y cercanía.
El día sábado 29 y domingo 30 se pudo realizar el retiro Jeshua, con la participación de 43 cursillistas de varios anexos de la zona y volver a pintar la capilla de la comunidad de Ullucuyoc.
 

Huaraz-taller niños