“Yo quiero ser un joven nuevo” “nuestros verdaderos modelos deben ser Jesús y María y para llevar una vida sana debemos seguir a Dios siempre”, nos decía a todos los presentes Weslie, un adolescente que vivió el primer taller del proceso del nuevo ciclo de formación recién comenzado como parte de la Experiencia de Formación Juvenil.
Este pasado fin de semana nuestro Centro Misionero acogió en sus facilidades 67 jóvenes entre ellos 33 nuevos adolescentes que decidieron vivir esta experiencia durante un año con variedad de talleres, encuentros de estudio, experiencias misioneras y vivencias únicas para cada uno de los participantes.
“Quiero volver a los próximos talleres”, decía Rocelys, “Vimos nuestro yo ante la realidad y nos dimos cuenta como el mundo trata de cambiar nuestra perspectiva y llenarnos con propuestas de falsa felicidad, con cosas que no van a llenar nuestros vacíos pues nada nos llena más que el amor de Dios”.
Queremos dar gracias a Dios por tocar las vidas de estos adolescentes a través de otros jóvenes servidores que generosamente posibilitan estos procesos mediante su presencia y acompañamiento como verdaderos apóstoles entre sus pares, y dejándose guiar por la acción del Espíritu Santo, mientras trabajan con su propia formación. 
Pedimos a los padres que continúen amando a sus adolescentes mediante su presencia y colaboración, y que no cesen de orar por el éxito de sus hijos en este camino de formación.