Y se fueron para la “Isla Nena”

El Grupo de Impulso Misionero (GimVi) de Jóvenes de la Comunidad Misionera de Villaregia en Arecibo realizará un Campamento de trabajo misionero del 8 al 18 de julio 2016. En esta ocasión vivirán una experiencia en la Parroquia Santiago Apóstol e Inmaculada Concepción en la isla municipio de Vieques. La Isla de Vieques está ubicada en el mar Caribe, a diez kilómetros al sureste de Puerto Rico.

En alguna ocasión, el poeta juanadino Luis Lloréns Torres escribió sobre la Isla Nena, nombre con el cual se le conoce a Vieques: «La Isla Madre, la isla encinta partió en el mar su dolor; La Isla Madre abrió su entraña y la Isla Nena nació”. La Isla Nena conjuga belleza e historia en un territorio de 33 kilómetros de largo por 7.2 de ancho.

La palabra Vieques deriva del lenguaje indio-antillano y significa “tierra pequeña”. Para otros autores, proviene de Bieque, cacique taíno que habitaba la isla. 

Según el censo del 2010, Vieques tiene una población de 9,300 habitantes. La población de la isla de Vieques se ha visto afectada social y económicamente como consecuencia de la presencia de la Marina de guerra de los EU, la cual utilizó la isla como base militar por alrededor de 60 años, tiempo durante el cual se realizaron innumerables ejercicios de bombardeos y prácticas militares. El 19 de abril de 1999, David Sanes, empleado civil en la zona controlada por la Marina estadounidense, falleció víctima de una bomba lanzada por un avión militar de EU. Esto generó un movimiento masivo de pueblo en contra del uso de la Isla Nena como lugar de entrenamiento militar desde el 1999 hasta el 1ro de mayo de 2003, momento cuando por fin cesaron los bombardeos y se anunció el fin de la ocupación militar de la Isla municipio. El uso de la isla para ejercicios militares ha dejado en la tierra efectos nocivos para la salud de los viequenses. Para los años 90, el Departamento de Salud informó que la incidencia de cáncer en los viequenses es alrededor de 18 por ciento más alto que para el resto de Puerto Rico, alcanzando un nivel de alerta. El desempleo en Vieques alcanza el 13.9 por ciento.

Padre Jean Augustal, de origen haitiano, conduce la iglesia de Vieques como párroco y ha abierto las puertas a la Comunidad para vivir esta experiencia. En total, 49 jóvenes junto a los misioneros P. Fabio Gatti, Elisabetta Pezzuolo, María Pintón, Santa Sánchez (misionera en el mundo) y la voluntaria Angellyn Santos, salieron desde Arecibo para compartir con nuestros hermanos viequenses y vivir una experiencia de fraternidad con los jóvenes y las familias viequenses. Iván Gabriel, un joven del Gimvi, pensando en la experiencia que van a vivir expresó lo siguiente:

Mañana partiremos a una isla que por varios siglos fue punto de invasiones europeas, por más de 60 años sufrió la presencia militar de Estados Unidos y por décadas estuvo luchando por un mejor salario en los cañaverales, pues 50 centavos por 14 horas de trabajo diarias no eran suficientes para vivir.

Una isla que se ha caracterizado por ser símbolo de múltiples luchas que buscaban defender la dignidad de un pueblo humilde, dedicado a la pesca y la caña de azúcar. Dicha dignidad se ha visto trastocada, pero no arrebatada, pues lo que Dios nos regala al nacer, no puede ser arrancado por nada ni nadie.

Iremos a Vieques con la misión de acompañar a un pueblo que ha sufrido múltiples luchas, pero que se mantiene vivo. Nuestros hermanos y hermanas viequenses, al igual que tú y yo, viven momentos de dolor y sufrimiento que hacen cuestionar la propia vida y la propia fe.

Por tal motivo, nuestra misión en tierra viequense será una de comunión y fraternidad, pues cuando se comparte el dolor y el sufrimiento, se hace concreta la Presencia de Dios y se crean lazos de solidaridad que sobrepasan todo tipo de fronteras. Con un corazón desprendido, ¡nos tiramos pa’ Vieques!

Los que nos quedamos en la “Isla grande” los acompañamos con nuestra oración.

Para seguirles el rastro a las experiencias que están viviendo los jóvenes misioneros en Vieques puedes presionar aquí